Como parte de la jornada de los 16 días de activismo para la eliminación de la violencia contra las mujeres, el Instituto Chihuahuense de las Mujeres (ICHMujeres) realizó la presentación del libro La Tertulia de las Musas, de María Luisa Prieto Müller, en el Museo Casa Redonda.
La obra explora la historia de tres mujeres que, unidas por la amistad, construyen un espacio de apoyo y resistencia frente a las distintas formas de violencia que han marcado sus vidas. A través de este vínculo, el libro invita a reflexionar sobre la importancia de la palabra y la compañía como herramientas de fortaleza en contextos adversos.
Durante el evento, la directora de ICHMujeres, Raquel Bravo Osuna, dio la bienvenida y subrayó que la literatura escrita por mujeres no solo recoge vivencias, sino también los obstáculos que históricamente han enfrentado para poder expresarlas. Destacó que muchas autoras “tuvieron que resistir la violencia ejercida por sus parejas, sus familias, la academia y la sociedad en general para poder existir como escritoras”.
Dentro del programa, Margarita Blackaller Prieto, titular de Sipinna, compartió una semblanza de la autora, resaltando su formación multicultural. Recordó que María Luisa Prieto Müller nació en Chihuahua el 16 de julio de 1981 y que su educación transcurrió en México, Francia, Dinamarca y Suiza, experiencia que amplió su mirada sobre las realidades que viven las mujeres en diferentes partes del mundo.
Blackaller señaló que este recorrido se refleja en la forma en que la escritora aborda las relaciones humanas y la violencia desde una perspectiva sensible y global.
Al tomar la palabra, Prieto Müller explicó que La Tertulia de las Musas busca visibilizar tanto las violencias evidentes como aquellas que suelen normalizarse. Dijo que el libro relata agresiones claras, pero que también enfatiza las más sutiles: “los sarcasmos, las expectativas enormes hacia las mujeres de que tiene que ser una mamá perfecta, una esposa perfecta, una esposa bonita que tiene que desempeñarse profesionalmente”.
La autora enfatizó que reconocer estas violencias normalizadas es un paso fundamental para comprender su impacto en la vida diaria y avanzar hacia su transformación.







