Tras la decisión de los agricultores de retirar los bloqueos carreteros instalados en días recientes, la gobernadora María Eugenia Campos Galván reconoció la apertura al diálogo mostrada por el sector, pero aclaró que el Gobierno del Estado estará pendiente de que la Federación cumpla lo acordado. La mandataria sostuvo que el ánimo de los productores por llegar a una salida negociada demuestra su voluntad de no afectar más la dinámica del estado.
La gobernadora insistió en que la defensa del agua continúa siendo una causa legítima y recordó que Chihuahua depende de este recurso para sostener su actividad agrícola y, con ello, la economía de miles de familias. Por ello, dijo, el movimiento surgido en torno al tema cuenta con su respaldo y con la exigencia permanente de que las autoridades federales atiendan las inquietudes del sector.
Campos Galván añadió que la lucha por resguardar el recurso hídrico debe ir acompañada de soluciones que no paralicen al estado. Subrayó que es indispensable avanzar hacia reformas y medidas que realmente respondan a las necesidades del campo, sin poner en riesgo el funcionamiento económico y social de la entidad.







