Por Bernardo Islas
El estado de Chihuahua se posiciona como el más afectado del país por incendios forestales en lo que va del año, con una superficie total quemada de 194 mil 666 hectáreas, según el más reciente informe de la Gerencia de Manejo del Fuego de la Comisión Nacional Forestal (CONAFOR), que cubre del 1 de enero al 17 de julio.
Pese a ocupar el cuarto lugar nacional en número de incendios —con 575 siniestros, detrás de Jalisco (922), Estado de México (818) y Michoacán (672)—, Chihuahua concentra el mayor impacto territorial, con un promedio de 339 hectáreas por incendio, lo que refleja la intensidad y extensión de los eventos registrados en la entidad.
Del total de superficie afectada en el estado, el 43% corresponde a estratos herbáceos y un 36% a hojarasca, mientras que el daño al arbolado adulto y de renuevo representa un 8%, conforme a la clasificación técnica del reporte. Esta distribución evidencia el riesgo de degradación en ecosistemas forestales que, aunque menos visibles que el arbolado, juegan un papel crítico en la regeneración ecológica.
Además, Chihuahua figura entre los estados con mayor afectación en ecosistemas sensibles al fuego, lo que implica un mayor tiempo de recuperación y un riesgo elevado para la biodiversidad local.
Para el combate de los incendios, la entidad ha movilizado 37 mil 521 días-persona, siendo uno de los estados con mayor despliegue operativo del país. El esfuerzo ha involucrado a dependencias federales, estatales, municipales, así como a propietarios de terrenos forestales y voluntarios.
A pesar del despliegue, los tiempos promedio de detección, llegada y duración de los incendios en Chihuahua —con más de 59 horas en promedio por evento— indican retos logísticos y de coordinación para contener oportunamente los siniestros, especialmente en zonas de difícil acceso como la Sierra Tarahumara.
A nivel nacional, el informe reporta 6 mil 537 incendios forestales en 32 entidades, con una superficie total de 1.1 millones de hectáreas afectadas, lo que representa una disminución del 15% en número de siniestros respecto al mismo periodo de 2024, pero un aumento del 8% en superficie afectada, lo que sugiere incendios más intensos o prolongados.
Chihuahua, junto con Durango, Guerrero, Sinaloa y Jalisco, integra el grupo de entidades que concentran el 77% de la superficie quemada a nivel nacional.
La situación en Chihuahua revela una paradoja: menos incendios que otros estados, pero mayor daño territorial. Este dato exige una evaluación crítica de las estrategias de prevención, vigilancia y respuesta ante incendios forestales, especialmente en un contexto de cambio climático que exacerba la frecuencia y severidad de estos eventos.








