La gobernadora del estado, Maru Campos, señaló que la problemática del agua que afecta a miles de habitantes de Parral representa una deuda histórica de al menos cuatro años, marcada por el desabasto y los constantes tandeos, la cual debe atenderse con carácter urgente.
Advirtió que no tolerará falta de eficiencia dentro de su administración, al señalar que los funcionarios que no den resultados serán removidos de sus cargos.
La mandataria estatal subrayó que cualquier inversión u obra pública que se impulse en Parral perdería impacto si no se resuelve previamente el problema del abastecimiento de agua potable, al considerarlo un servicio básico indispensable para la población.
Indicó que ha sostenido comunicación directa con el ingeniero Mario Mata Carrasco, director ejecutivo de la Junta Central de Agua y Saneamiento de Chihuahua, para definir una estrategia que permita solucionar de fondo la situación y garantizar el suministro regular del servicio en el municipio.








