La dirigente morenista Ariadna Montiel acusó a la gobernadora de Chihuahua, Maru Campos Galván, de utilizar el proceso judicial contra el exfiscal César Jáuregui Moreno con fines políticos, al cuestionar que las acciones contra el exfuncionario se emprendieran en medio de la disputa interna del PAN por la candidatura a la Alcaldía de Chihuahua.
Montiel señaló que la mandataria estatal presuntamente tenía conocimiento desde meses atrás de la participación atribuida a Jáuregui en un operativo en el que habrían intervenido agentes estadounidenses, pero cuestionó que las autoridades estatales actuaran hasta que se intensificó la competencia política por la Presidencia Municipal.
La morenista sostuvo que esta situación genera cuestionamientos sobre los motivos y el momento en que se procedió contra el exfiscal, aunque sus declaraciones constituyen señalamientos políticos y no conclusiones judiciales.
La controversia también involucra al propio Jáuregui, quien recientemente difundió una carta en la que acusó un supuesto uso de las fiscalías para dejarlo fuera de la contienda electoral, versión que forma parte de su postura frente a las investigaciones que enfrenta.
Por otra parte, Montiel rechazó las acusaciones que Maru Campos ha realizado en su contra, particularmente las relacionadas con presuntos vínculos con organizaciones delictivas, y cuestionó la reciente gira de medios de comunicación realizada por la gobernadora.
El enfrentamiento entre ambas se intensificó después de que Campos revelara detalles de una reunión privada que sostuvo con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo.
Posteriormente, la mandataria federal confirmó que durante ese encuentro la gobernadora responsabilizó a Jáuregui de la entrada de agentes estadounidenses a territorio chihuahuense y expuso señalamientos sobre presuntos actos de corrupción relacionados con casinos.
Al respecto, Montiel aseguró que la reunión fue solicitada por la propia gobernadora y rechazó las declaraciones posteriores en las que se le involucró en acusaciones relacionadas con la delincuencia organizada.
La dirigente morenista consideró que los señalamientos en su contra tienen un trasfondo político, que vinculó con el crecimiento de Morena en Chihuahua y con las actividades partidistas que desarrolla en la entidad.






