
La intención del gobierno estadounidense de imponer nuevos aranceles a productos mexicanos genera preocupación en el sector empresarial de Chihuahua, debido a las posibles repercusiones en las exportaciones locales. Según el presidente de Coparmex Chihuahua, Jorge Adolfo Treviño Portillo, la medida tendría consecuencias directas sobre las industrias automotriz, eléctrica y agroalimentaria, que representan buena parte de los envíos del estado hacia el país vecino.
Treviño Portillo señaló que cualquier incremento en tarifas afecta la competitividad de las empresas al elevar los costos de exportación, reducir los márgenes de ganancia y complicar las operaciones logísticas. Consideró además que este tipo de decisiones impactan de manera particular a los proveedores de primer y segundo nivel, así como a pequeñas y medianas empresas que dependen de la demanda estadounidense.
El dirigente empresarial apuntó que la iniciativa de Washington parece tener un trasfondo político más que comercial, y expresó incertidumbre sobre las verdaderas motivaciones de la medida impulsada bajo presión directa del presidente Donald Trump, quien dio un plazo de un mes para negociar.





