Marco Bonilla expresó su preocupación por la acusación de traición a la patria contra el exfiscal general del Estado, César Jáuregui, al considerar que debe analizarse con apego a la ley, respeto al debido proceso y garantía de los derechos de las personas involucradas.
Bonilla señaló que corresponde exclusivamente a las autoridades judiciales determinar las responsabilidades en este caso, por lo que pidió evitar juicios anticipados y garantizar el principio de presunción de inocencia.
Aclaró que su postura no implica defender a ningún funcionario ni oponerse a las investigaciones, sino asegurar que cualquier procedimiento se desarrolle con imparcialidad y que las sanciones se apliquen cuando existan elementos legales suficientes.
El alcalde también manifestó su desacuerdo con la manera en que se ha desarrollado el caso y consideró importante evitar que los procedimientos judiciales se conviertan en motivo de confrontación política.
En ese sentido, hizo un llamado a las autoridades federales y estatales a mantener el respeto institucional y permitir que sean los tribunales quienes resuelvan conforme a las pruebas presentadas.
Asimismo, señaló que el país enfrenta desafíos importantes en materia de seguridad, desapariciones, violencia y servicios públicos, por lo que consideró necesario concentrar los esfuerzos de los distintos órdenes de gobierno en atender las necesidades de la población.
Bonilla insistió en que la justicia debe aplicarse bajo los mismos criterios para todas las personas, independientemente de su trayectoria política o del cargo que hayan desempeñado.
Finalmente, llamó a la ciudadanía y a la militancia panista a mantener la unidad, al señalar que los intereses de Chihuahua deben estar por encima de cualquier proyecto personal o partidista.
Destacó que la prioridad debe ser la tranquilidad de las familias, el fortalecimiento de las instituciones y el futuro del estado.
“Chihuahua no se entrega, no se negocia y no se rinde. Chihuahua se defiende. Y lo vamos a defender juntos”, concluyó.






