La salud mental es una parte fundamental de nuestro bienestar y está relacionada con la manera en que pensamos, sentimos y enfrentamos las situaciones de la vida diaria. Al igual que la salud física, requiere atención, cuidado y acciones que ayuden a fortalecerla.
A lo largo de la vida es normal experimentar emociones como tristeza, enojo, miedo o frustración. Sin embargo, cuando estas emociones generan un sufrimiento importante o dificultan nuestras actividades diarias, es importante reconocerlas y brindarles la atención necesaria.
Hablar de salud mental ayuda a reducir prejuicios, favorece una mejor comprensión de las emociones y promueve espacios donde las personas se sienten más seguras para expresar lo que están viviendo.
Si tú o alguien cercano está pasando por dificultades emocionales, buscar apoyo en personas de confianza o profesionales capacitados puede ayudar a encontrar orientación y opciones para enfrentar la situación.
Pedir ayuda es una muestra de fortaleza. No estás solo(a).
LIcenciado en Psicología Raúl Arevalo Sandoval, Psicólogo en Justicia Cívica de la DSPM







