La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió que cualquier solicitud de extradición presentada por Estados Unidos debe estar respaldada por pruebas suficientes, al señalar que el debido proceso y la soberanía nacional deben prevalecer en este tipo de casos.
Durante su postura, la mandataria sostuvo que el debate no se limita únicamente a extraditar o no a personas acusadas, sino que existe una obligación legal de revisar la solidez de las evidencias antes de actuar judicialmente.
Sheinbaum subrayó que cualquier ciudadano mexicano tiene derecho a un juicio justo, independientemente de su cargo o afiliación política, por lo que las autoridades deben garantizar que las acusaciones cuenten con sustento jurídico antes de proceder.
Asimismo, recordó que anteriormente el Gobierno de Estados Unidos rechazó decenas de solicitudes de extradición realizadas por México debido a la falta de pruebas, situación que utilizó como ejemplo para respaldar la necesidad de actuar bajo criterios legales y no políticos.
La presidenta afirmó que la postura de su administración busca defender la Constitución, las leyes mexicanas y la soberanía del país, evitando decisiones basadas únicamente en presiones externas.





