Si usted quiere ser mi amiguis ésa es la ruta. Mándeme una solicitud de amistad y prometo responderla. La verdad es que, saturadas mis dos anteriores cuentas, tenía casi (de veras no miento) quinientas solicitudes de amistad sin responder por falta de espacio. Sé que hay un montontísismo de gente que no conozco y que, por ende, es irrelevante si me siguen, los sigo o nos seguimos; el asunto es que, por ahí, sanseacabó.
Hay otro montonsísimo que sí quiere saber qué ha hecho, qué hace o qué hará el que esto escribe, su Blue Demon, pos en eso estamos: comunicándonos.
Esto es bueno, al final de cuentas, me brinda la oportunidad de saber quién sí sigue aquí, quién no y, por ende, quién está interesado en mis contenidos.
También eso me permite recapitular: amigos, adversarios o enemigos a secas, es bueno tenerlos ubicados en alguna categoría: perritos, perritas, perros; porque lo que se avecina es inédito por lo menos para los menores de cincuenta años, vale la pena tenernos ubicados para los bueno y para lo malo.
Como sea, aquí estamos y aquí vamos a seguir hasta que el cuerpo aguante.
Por cierto, vamos con todo por Jáuregui, que este fin de semana, ¡por fin!, empezó a enseñar músculo y a decirle —sin decirle— a Santi, hermanito y todo en el Informe, que manos le van a faltar.
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Luis Villegas Montes.







