Acompañar la cena de Navidad con el vino adecuado puede mejorar la experiencia gastronómica y fortalecer la convivencia familiar, explicó Ángela Yumil Romero, sommelier de la Universidad Autónoma de Chihuahua (UACH), quien compartió recomendaciones prácticas para seleccionar el vino ideal según los alimentos que se sirven durante estas celebraciones.
La especialista señaló que el primer criterio a considerar es la intensidad del platillo. Para alimentos ligeros como pescados, mariscos o pollo, sugirió optar por vinos blancos secos, frescos y de cuerpo ligero. En contraste, las carnes rojas, el cordero o el jamón requieren vinos tintos con mayor cuerpo, taninos más firmes y una estructura más marcada, capaces de equilibrar sabores más intensos.
En cuanto al pavo horneado, uno de los platillos más comunes de la temporada decembrina, explicó que permite una amplia gama de maridajes. Puede acompañarse tanto con vinos tintos suaves como con blancos ligeramente dulces, lo que facilita adaptarse a distintos gustos entre los comensales.
Para el cierre de la cena con postres, Romero recomendó seguir una regla básica: el vino debe ser más dulce que el platillo. Indicó que los vinos tipo oporto combinan bien con frutas, mientras que los blancos dulces armonizan con frutos secos y quesos. En el caso del chocolate, señaló que los tintos suaves como Merlot o Pinot Noir funcionan con chocolates semidulces, mientras que chocolates oscuros pueden acompañarse con varietales más intensos como Cabernet Sauvignon o Syrah, incluso con crianza en barrica.
Finalmente, la sommelier destacó que, aunque existen principios técnicos para el maridaje, los gustos personales siempre deben ser prioritarios. Además, invitó a considerar vinos regionales en las celebraciones, al destacar que su calidad refleja el trabajo del sector vitivinícola chihuahuense y aporta un valor adicional a las mesas navideñas.







