La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo visitó la comunidad indígena ódame de Mala Noche, en el municipio de Guadalupe y Calvo, para entregar el Decreto de Reconocimiento de Propiedad Comunal Tradicional, con el que se reconocen oficialmente 3 mil 100 hectáreas del territorio ancestral que la comunidad ha habitado por generaciones, como resultado de una lucha que se ha prolongado por más de 40 años.
Durante el acto, el gobernador tradicional de Mala Noche, Antonio Ayala Loera, expresó que la entrega del decreto representa el cumplimiento de un anhelo largamente esperado, al señalar que durante décadas la comunidad pensó que sería imposible ser reconocida como dueña de la tierra que le da sustento. Agradeció a quienes han acompañado y asesorado a la comunidad en un proceso jurídico y social iniciado desde 1982, y recordó que se trata de la tierra “que nos da cobijo y alimento, a la que agradecemos con danzas y música y por la que hemos peleado en los tribunales por muchos años”.
Si bien el decreto no reconoce la totalidad del territorio ancestral —estimado en 4 mil 200 hectáreas— y deja un faltante de aproximadamente mil 100 hectáreas, la comunidad manifestó su satisfacción por el avance logrado. De acuerdo con los antecedentes, el reconocimiento parcial llega tras múltiples gestiones ante instancias federales, procedimientos legales, solicitudes formales y un amparo promovido en 2020 por incumplimiento de las autoridades en la resolución del caso.
En su mensaje, el gobernador tradicional solicitó que el reconocimiento de la propiedad de la tierra se extienda a todas las comunidades indígenas de la Sierra Tarahumara y pidió apoyo en temas prioritarios como el cuidado del agua y los bosques, la construcción de un hospital en Baborigame, mejores vías de comunicación, caminos pavimentados hacia Guadalupe y Calvo y Guachochi, así como servicios de educación con docentes que hablen las lenguas originarias, vivienda, electrificación y seguridad.
La comunidad de Mala Noche enfrenta, al igual que otras localidades indígenas de la Sierra de Chihuahua, condiciones de violencia, abandono institucional y efectos del cambio climático, que han provocado confinamiento forzado en algunas rancherías y desplazamiento forzado interno de varias familias. Ante este contexto, se hizo un llamado a los tres niveles de gobierno para que cumplan con su obligación constitucional de garantizar condiciones dignas de vida, seguridad, salud, educación y alimentación.
La Consultoría Técnica Comunitaria, que ha acompañado legalmente a Mala Noche por más de 20 años, reconoció la voluntad política del Gobierno Federal y de la presidenta Claudia Sheinbaum para resolver a favor de la comunidad, al considerar que el decreto representa una victoria histórica, aunque parcial, para el pueblo ódame y para quienes dedicaron su vida a la defensa del territorio, algunos de los cuales ya no están para atestiguar este logro.






