El fiscal de la Zona Occidente, Juan Carlos Portillo, tomó un papel central en la investigación del asesinato de la exregidora y comerciante María Elena Villalobos, ocurrido dentro de su negocio en la comunidad indígena de San Ignacio de Arareko. Portillo informó que la Fiscalía trabaja bajo varias líneas de análisis para esclarecer el hecho y definir el contexto en el que se cometió.
El funcionario explicó que el equipo ministerial examina si el crimen podría relacionarse con un caso de violencia de género, con antecedentes personales o con conflictos derivados de la actividad comercial de la víctima. Añadió que existen reportes preliminares sobre posibles tensiones previas entre Villalobos y personas de la zona, elemento que también se encuentra bajo estudio. Portillo subrayó que esta información debe procesarse con cautela y que aún no se cuenta con una determinación precisa.
El fiscal insistió en que ninguna hipótesis está confirmada y que la investigación continúa abierta mediante entrevistas, peritajes y el análisis de datos recabados en torno al crimen. Señaló que la prioridad es unir cada indicio para establecer lo ocurrido y avanzar hacia el esclarecimiento total del homicidio.







